Lufthansa Highlights Sylt

 

Lufthansa Highlights Sylt

top

 

Hace un momento el día estaba claro y tranquilo, sólo una apacible brisa acariciaba la superficie del Mar del Norte. Inesperadamente empieza a soplar el viento, rachas dirección mar a dentro que van del Sudeste a tierra firme y aplastan la temblorosa hierba. En cuestión de minutos, unas nubes grises que vienen desde Listlanda oscurecen el agreste paisaje. Me digo a mí mismo que lo mejor será ponerme a cubierto rápidamente.A alguien como Randolph Kohns no le preocupan estos bruscos cambios de tiempo. El desgarbado experto en tecnología de la información de Hannover se echa para atrás la gorra que lleva puesta, mira al cielo y afirma con optimismo: “No durará mucho“.

Sabe de lo que habla, a fin de cuentas hace muchos años que viene a la isla. De hecho, tras un cuarto de hora las nubes se despejan y el cielo vuelve a estar claro y azul. Esta isla del Norte de Frisia tiene un microclima favorable. Comparado con la tierra firme, en Sylt hay menos nubes y más sol, los días lluviosos no son habituales.

Por la tarde vuelvo a encontrarme con Kohn, esta vez acompañado de su mujer, en el Söl’ring Hof de Johannes King situado en Rantum. Es uno de los dos restaurantes con dos estrellas Michelin de Sylt. En cada visita se premia al menos con un “momento estelar” como él llama a estos ágapes. Ya sea en el restaurante de Johannes King, que recibe personalmente a sus comensales, siempre está presente en la cocina abierta de estilo rústico y, al terminar, también se despide personalmente de los clientes. O en Jörg Müller in Westerland (una estrella) con su perfecta fusión de cocina de la región de Baden, mediterránea y del Norte de Frisia.

Otra opción es Landhaus Stricker en Tinnum, donde Holger Bodendorf crea cocina mediterránea (una estrella). O el restaurante de Alexandro Papes en el hotel Fährhaus de Munkmarsch (dos estrellas) donde el chef es un apasionado de las combinaciones exóticas (foie-gras de pato caramelizado y sardinas andaluzas, por ejemplo, o lassi de ajo silvestre sobre ensalada de calamares y patata). “Para mí esto forma parte de Sylt", comenta Kohn, "no hay mejor manera de abrir el apetito de una forma realmente agradable que las largas caminatas por la arena con vistas a las olas”.

Tras la opulenta cena, empiezo a caminar con dificultad. En esta clara noche de luna llena los veo por primera vez: noctiluca miliaris, un alga unicelular de gran tamaño que hace brillar el mar negro azulado. Me quedo un buen rato mirando las centelleantes olas, luego me voy a casa. Mis huellas permanecen durante segundos en la arena como siluetas brillantes. Un final maravilloso para un día de viento: estrellas en el plato y a continuación un mar luminoso.

Cambio de escena: el acantilado Morsum en el punto más al este de la isla. Un paisaje de landas y pastos color pardo-violeta de cientos de años de antigüedad, vacas y ovejas pastando, granjas y diques. Huele a hierba y tierra, estiércol de vaca y girasoles. Esta es la zona de marismas de la isla con pueblos idílicos como Morsum, Archsum y Keitum con sus tradicionales casas nuevas y viejas con tejado de paja agazapadas tras muros de piedra cubiertos de hierba.

Los Petersen son una familia de navieros de Hamburgo, en Keitum tienen una casa de vacaciones antigua que el abuelo compró a principios de los años sesenta. Desde hace tres generaciones pasan aquí las vacaciones de verano, al menos cuatro semanas seguidas. “Aquí todos conocen a todos, aunque sólo vengan una o dos veces al año”, nos cuenta Ulrich Petersen, “a nuestros padres les gustó la zona y a nuestros hijos les sigue gustando, ¿por qué cambiar entonces?”.

Desde Keitum, el hogar de vacaciones de los Petersen, son sólo tres kilómetros hasta Munkmarsch, de camino se pasa por la iglesia de St. Severin, la más famosa de Sylt. Hasta que se construyó el dique de Hindenburg, aquí atracaban los ferrys que llegaban desde tierra firme, con el ferrocarril insular los viajeros continuaban hasta Westerland. En el pequeño puerto de Munkmarscher los botes de vela se mecen en las aguas azul verdoso, el viento hace ondear las banderas, las drizas de acero golpean los mástiles y las gaviotas chillan a pleno pulmón.

Mientras contemplo las brillantes marismas, me viene a la cabeza un comentario del escritor Ludwig Harig: “En la isla de Sylt todo es distinto a como lo conocemos. Hay días de temporal con lluvia, días de temporal sin ella, días de neblina, días de niebla, días llenos de sol; pero siempre tienes la sensación de que la lluvia es más lluviosa, la neblina más neblinosa, la niebla más intensa que en ningún otro lugar y cuando brilla el sol, la isla es el lugar más soleado de la Tierra”.

 
top


Logo Gruner & Jahr

Lufthansa Highlights


Star Alliance